Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol camal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los [...]
El escritor en el bosque de pinos
rodeado de camiones
Las lonas que cubren la carga
llenas de rocÃo
Alba amnésica de las carreteras
y tiendas de campaña
llenas de viento
¿Tú has estado
dentro de una tienda de campaña
llena de viento?
¿Tú has estado dentro de una boca
segundos antes de un beso?
Alba petrificada, olor de pasto quemado,
y no es ésta la armonÃa
de mis [...]
En el nuestro [barracón], como en todos los demás, habÃa siempre mendigos, gente arruinada por el juego o por la bebida o, sencillamente, mendigos por naturaleza. Digo “por naturaleza”, e insisto en esta expresión. En efecto, en todas partes de nuestro pueblo, en cualquier circunstancia, en cualquier situación, siempre existen y existirán individuos extraños, apacibles, [...]
Dices “Iré a otra tierra, hacia otro mar
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mÃo está aquà condenado,
y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo mis ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquà pasé o destruÔ.
No hallarás otra tierra ni otra mar.
La [...]
A través de los siglos
por la nada del mundo
yo, sin sueño, buscándote.
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Click para ampliar. FotografÃa: Jose Angel F. |
Tras de mÃ, imperceptible,
sin rozarme los hombros,
mi ángel muerto, vigÃa.
¿Adónde el ParaÃso,
sombra, tú que has estado?
Pregunta con silencio.
Ciudades sin respuesta,
rÃos sin habla, cumbres
sin ecos, mares mudos…
De las generaciones de las rosas
que en el fondo del tiempo se han perdido
quiero que una se salve del olvido,
una sin marca o signo entre las cosas
que fueron. El destino me depara
este don de nombrar por vez primera
esa flor silenciosa, la postrera
rosa que Milton acercó a su cara,
sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
o blanca [...]
Hamlet: ¿No querrÃais tocar la flauta?
Guildenstern: No sabrÃa tocarla, mi señor.
Hamlet: Os lo ruego.
Guildenstern: En verdad, no sabrÃa.
Hamlet: Ea, os lo suplico.
Guildenstern: No podrÃa siquiera manejarla.
Hamlet: ¡Es fácil! Como mentir… Poned los dedos, y el pulgar también, en estos orificios; soplad y veréis cuán elocuente es su música. Fijáos bien: estos son los registros.
Guildenstern: SerÃa [...]
Fortunae plango vulnera
stillantibus ocellis,
quod sua mihi munera
subtrahit rebellis.
verum est, quod legitur
fronte capillata,
sed plerumque sequitur
Occasio calvata.
In Fortunae solio
sederam elatus,
prosperitatis vario
flore coronatus;
quicquid enim florui
felix et beatus
nunc a summo corrui
gloria privatus.
Fortunae rota volvitur;
descendo minoratus;
alter in altum tollitur;
nimis exaltatus
rex sedet in vertice
caveat ruinam!
nam sub axe legimus
Hecubam reginam.
Anónimo: Carmina Burana (S. XIII)
Â
No se me oculta que muchos han tenido [...]
El viajero está en Évora. Ésta es la plaza famosa de Giraldo, aquel caballero salteador, o salteador caballero, que para hacerse perdonar por don Afonso Henriques sus desmanes y crÃmenes, decidió conquistar Évora. Por maña lo consiguió, y por inocencia de los moros, que tenÃan velando en una torre sólo a un viejo y su [...]
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mÃa
que echa flores
al Jesús de la agonÃa,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar ni quiero
a ese Jesús [...]