Tuvo que venir de fuera quien me hizo darme cuenta de que este almacén existÃa. Bajaba todas las mañanas del tren de cercanÃas en la estación, justo al lado, y desde el primer dÃa se empeñó que en nosotros – a la sazón sus alumnos de dibujo – tenÃamos que ir a dibujar aquella preciosidad [...]
Debajo de los adoquines no la playa sino el viejo campo de fútbol de la U.D. Carcaixent (la ude), el de tierra y las clases de gimnasia durante el año escolar. Y en verano, el cine de silla de tijera, bocadillo de mortadela y sesión doble hasta más allá de la medianoche. Y encima de [...]
En el vislumbre anterior me preguntaba si la nueva plaza era el indicador de que la modernidad habÃa llegado a Carcaixent. Paseando por el centro comercial no me lo pregunto: lo afirmo. Y los hijos de los hijos de los hijos de los hijos de los constructores de catedrales ya han encontrado en estos templos [...]
Y efectivamente lo era. Por las mañanas el allegro lo ponÃan los vasos tintineando unos contra otros, los platillos de café siendo alineados en la barra inmensa de mármol, el contrapunto de las cucharillas y las tazas rebotando en ellos y los suspiros de la cafetera calentando al vapor una jarra de leche tras otra. [...]
Maitines de sueño y de modorra. De cama tibia que quedó atrás y de sábanas aún pegadas. De piel oliendo a ducha y after-shave. De camisa mal planchada, de pantalón arrugado y de corbata que nunca acaba de combinar con la americana. Maitines con regusto a café y croissant a medio digerir. De trotecillo indolente [...]
(Ya la casa sosegada, retomo el dÃa a dÃa. Y la serie)