Naturalmente, sólo una propuesta
Publicado el Lunes 9 de Junio de 2008 a las 19:33 en la categoría Metavislumbresy con las etiquetas Quotidiana,Reflexiones
(Por una vez, y sin que sirva de precedente, una anotación sin imágenes de más de dos lÃneas)
Fiel a mi promesa, os cuento cómo organicé mis archivos
- Dividà el material en dos grupos: el mas grande y el que mas trabajo me llevó posteriormente fueron los originales, aquellas imagenes tal como las volque desde la camara o el scanner sin mas tratamiento que correcciones básicas (ojos rojos, giros, ajustes mÃnimos y necesarios de la exposición). En el otro grupo dejé el material elaborado: imágenes tratadas para subir al blog o para ser impresas en papel, reducciones de poco peso para su envÃo por e-mail o uso en el Messenger y similares, borradores y work-in-progress (adoro este anglicismo, lo siento), etc.
- En el caso de los originales creà fundamental que, con independencia del formato de los archivos, todos tuviesen un nombre que obedeciese a un mismo criterio, que este nombre tuviese un significado claro y además, en la medida de lo posible, que fuese único e irrepetible. Descarté inmediatamente los nombres de archivo que la cámara genera en el momento del volcado - cadenas crÃpticas del tipo P15698465 - y los acabé reemplazando por nombres con el formato AAMMDD-HHMMSS, es decir, año mes dÃa - hora minuto y segundo de la toma. Hacerlo en este orden, además, garantiza que al ordenar los archivos alfabéticamente por nombre también quedan ordenados cronológicamente
- En este punto resulta ya fácil decidir la distribución en carpetas (directorios): por rangos de fechas. Ahà influye mucho cuánto material se genere; a mi modo de ver y como regla general es absurdo crear carpetas para menos de 5-10 imágenes y poco operativo para más de 300-400. En mi caso acabé teniendo una carpeta por mes, igualmente con nombre de carpeta AA.MM, año-mes, para que los órdenes alfabético y cronológico coincidan. Evidentemente, quien dice meses puede decir dÃas, quincenas, trimestres…
- Consideré durante los primeros dÃas, y de hecho lo llegué a implementar, utilizar carpetas especiales para eventos bien definidos en el tiempo (una fiesta, una salida, un viaje). Finalmente lo descarté, integrando esas imágenes en la carpeta correspondiente a su mes pero, eso sÃ, generándoles un tag especÃfico como comentaré más adelante. Como curiosidad: las carpetas especÃficas para eventos - y posteriormente las etiquetas - se llaman AA.MM.DD<Nombre del evento>
- A partir de aquà la que posiblemente sea la fase más ardua: el etiquetado. Tras jugar con varias estructuras y agrupaciones de categorÃas, subcategorÃas y temas acabé definiendo cuatro grandes familias de etiquetas: nombres, lugares, eventos, temas. Definà etiquetas únicamente cuando se pudiesen aplicar a un número significativo de imágenes - p. ej. al menos 5; en caso contrario opté por usar una etiqueta más genérica (el nombre del barrio en lugar del de la calle) y utilizar las notas o el pie de foto para incorporar a la imagen y no perder esa información más especÃfica.
- Por supuesto el etiquetado no es ni mucho menos estático, nada impide que dentro de tres o cuatro mese revise las etiquetas creadas, defina nuevas o elimine obsoletas. En cualquier caso creo que será un ejercicio mucho menos fatigoso que etiquetarse desde cero el archivo entero.
- El material elaborado fue mucho más sencillo - de hecho, sin darme cuenta ya lo tenÃa hecho: agrupado por la finalidad a la que iba destinado, blog, e-mail, impresora o laboratorio fotográfico. Igualmente también creà conveniente utilizar una nomenclatura de archivos en la que la secuencia año-mes-dia tuviese un significado - generalmente la fecha en la que liberé ese material (¿a que no os habéis fijado en cómo se llaman las imágenes que tengo por aquà colgadas?)
- Dáos cuenta de un detalle: en ningún momento he mencionado las aplicaciones que he utilizado para este trabajo. Creo fundamental que el flujo de trabajo, especialmente si se plantea a largo plazo, se defina con independencia del software a fin de que cambiar de aplicación no signifique tirar todo abajo y volver a empezar. De todos modos, y sin ánimo de emitir una valoración, os cuento que utilicé Olympus Master 2 para el renombrado de archivos - todas mis imágenes vienen de cámaras de esta marca - y el organizador de Photoshop Elements para la clasificación final teniendo buen cuidado de que la información de etiquetado quedase registrada en la propia imagen y no en la base de datos de la aplicación por aquello de la portabilidad.
En resumen, creo que lo más laborioso del proceso no ha sido tanto clasificar sino definir la manera de hacerlo. Tan solo espero que estas cábalas os ayuden a hacer esa fase un poco más fácil.
(Y en este punto, tras tamaño rollo, una curiosidad: ¿alguien ha llegado hasta aqu�)





Paralelo 49 dijo:
(SÃ)