Trabajarse la inmortalidad
Publicado el Sábado 19 de Marzo de 2005 a las 13:21en la categoria Echándole cuento
y con las etiquetas Escultura, Madrid, NiñerÃas, Recuerdos, Reflexiones
Hace unos dÃas và la inmortalidad.
Estaba en los ojos de I. cuando descubrió que su papá era capaz de hacerle el dúo en el te-re-ri-ra-ra-ri-re-ro-ri… que tarareaba distraÃda porque lo habÃa oÃdo en un juguete de su cole. Y que estaba en uno de esos discos de la discoteca cuyos lomos de colores tanto le fascinaban. Y que tenÃa letra en alemán. Y el colmo: ¡en español, el de esas poesÃas que tanto le gusta aprender y recitar a la primera oportunidad que se le pone por delante!
En ese momento - uno de esos momentos casi estúpidos que sin embargo al final de la batalla pueden llegar a justificar una vida o convertirse en el postrero ‘Rosebud’ al que uno se aferra cuando todo lo demás falla - no pude evitar volverme a acordar de él. Cosa que hago cada vez que, y los que me conocen un poco lo saben, traigo una frase a mi boca acompañando un poema, un verso, una cita, una melodÃa o simplemente una anécdota (perdón: batallita)
Porque ¿y si, después de todo, la inmortalidad no fuese mas que alguien diciendo, muchos años después, ‘mi padre me enseñó…’?
Él se fue hace algunos meses. Pero donde quiera que esté puede estar seguro de que se curró de firme la inmortalidad. Y se la ha ganado.
Yo de mayor también quiero ser inmortal.
Por cierto: la letra de la canción reza en alemán algo asà como ‘Freude, schöner Gotterfunken Tochter aus Elyssium’ Y en español, ya se sabe: ‘Escucha, hermano, la canción de la alegrÃa…’






