Acaba de caer sobre Madrid una granizada que posiblemente pase a la historia. Previamente a la misma, la amable lluvia. Â Â Â Â Â
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Click para ampliar. FotografÃa: Jose Angel F. |
El diálogo es efÃmero y transcurre entre susurros.
La lluvia le habla a la piedra con voz queda de los mares, los valles y las lágrimas de donde vino, de los paisajes que vio y de los que imaginó, de los vientos con los que jugó y las leyendas que le contaron, de que un dÃa se levantó enfadada y se desahogó soltando rayos y truenos, y que otro dÃa se levantó de buen humor y dibujó castillos y cocodrilos de algodón en el cielo para que allá abajo aquella niña triste se riera.
Y la piedra, anclada al suelo, suspira celosa y melancólica.
Por eso huele tan bien tras la tormenta.