- Pero niño ¿qué te has creÃdo? ¿Que esto es la Posada del Peine?
Lo que no sospechaba la primera vez que oà esto, hace ya algunos años, es que la Posada del Peine existÃa realmente.
Y lo que no sospechaba la primera vez que la vÃ, hace menos años, es que iba a acabar siendo un hotel de cuatro estrellas.
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mÃa
que echa flores
al Jesús de la agonÃa,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar ni quiero
a ese Jesús [...]
- Por fin llegaste. Te retrasas, como siempre, pero eres de nuevo el primero.
- Ya sé que te revienta esperar, pero deja de pasearte inquieto y mÃrame al menos un poco. Hace tanto que no te veÃa…
- Claro, has estado estudiando ese examen de procesal. Te ha ido bien, te lo veo en la cara. [...]
Maitines de sueño y de modorra.
De cama tibia que quedó atrás y de sábanas aún pegadas.
De piel oliendo a ducha y after-shave.
De camisa mal planchada, de pantalón arrugado y de corbata que nunca acaba de combinar con la americana.
Maitines con regusto a café y croissant a medio digerir.
De trotecillo indolente para tomar el autobús y [...]
Hoy, en Madrid, manifestación contra la pobreza