Publicado el Viernes 4 de Marzo de 2005 a las 23:12
en la categoria De otras libretitas
y con las etiquetas Antonio Machado, Literatura, Reflexiones
Huid de escenarios, plataformas, púlpitos y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo porque sólo asà tendréis una idea aproximada de vuestra estatura
Antonio Machado: Juan de Mairena
Publicado el Martes 8 de Marzo de 2005 a las 23:35
en la categoria De mi libretita
y con las etiquetas Aforismos, Reflexiones
Siempre he pensado que la vejez es ese estado de la vida en el cual los recuerdos dejan de generarse y empiezan a consumirse
Publicado el Viernes 11 de Marzo de 2005 a las 22:38
en la categoria General
y con las etiquetas Atocha, Madrid, Quotidiana, Reflexiones

Una pintada anónima en un banco anónimo. La encontré cerca de mi casa pocos dÃas después de ‘aquello’.
No sé quién eras, Sara. ¿Y si nos hubiésemos estado cruzando todos los dÃas hasta que ‘aquello’ me hizo perder para siempre la oportunidad de decirte siquiera ‘hola’?
Posiblemente a estas alturas algún probo empleado de la limpieza ya haya revocado tu recuerdo a base de buen oficio, cal viva y polÃticas de Madrid limpio y olÃmpico.
No lo sé, Sara, hace tiempo que no paso por delante de ese banco. O aún peor, paso por delante pero ya no me fijo.
Quizás porque, pasado el shock, ‘aquello’, aunque horrible, se ha convertido en cotidiano.
No, Sara , me niego a la cotidianeidad del espanto.
Y contra ella, el recuerdo. Tu recuerdo. Y el de los otros
Hoy toca silencio.
Publicado el Sábado 19 de Marzo de 2005 a las 13:21
en la categoria Echándole cuento
y con las etiquetas Escultura, Madrid, NiñerÃas, Recuerdos, Reflexiones
Hace unos dÃas và la inmortalidad.
Estaba en los ojos de I. cuando descubrió que su papá era capaz de hacerle el dúo en el te-re-ri-ra-ra-ri-re-ro-ri… que tarareaba distraÃda porque lo habÃa oÃdo en un juguete de su cole. Y que estaba en uno de esos discos de la discoteca cuyos lomos de colores tanto le fascinaban. Y que tenÃa letra en alemán. Y el colmo: ¡en español, el de esas poesÃas que tanto le gusta aprender y recitar a la primera oportunidad que se le pone por delante!
En ese momento - uno de esos momentos casi estúpidos que sin embargo al final de la batalla pueden llegar a justificar una vida o convertirse en el postrero ‘Rosebud’ al que uno se aferra cuando todo lo demás falla - no pude evitar volverme a acordar de él. Cosa que hago cada vez que, y los que me conocen un poco lo saben, traigo una frase a mi boca acompañando un poema, un verso, una cita, una melodÃa o simplemente una anécdota (perdón: batallita)
Porque ¿y si, después de todo, la inmortalidad no fuese mas que alguien diciendo, muchos años después, ‘mi padre me enseñó…’?
Él se fue hace algunos meses. Pero donde quiera que esté puede estar seguro de que se curró de firme la inmortalidad. Y se la ha ganado.
Yo de mayor también quiero ser inmortal.
Por cierto: la letra de la canción reza en alemán algo asà como ‘Freude, schöner Gotterfunken Tochter aus Elyssium’ Y en español, ya se sabe: ‘Escucha, hermano, la canción de la alegrÃa…’
Publicado el Lunes 11 de Julio de 2005 a las 21:54
en la categoria Retazos, en prosa
y con las etiquetas Joseph Brodsky, Literatura, Mar, Mediterráneo, Prosa, Reflexiones
Hay algo primordial en el hecho de viajar por agua, incluso en las distancias cortas. Recibes la información de que no se espera de tà que te encuentres allà tanto por tus ojos, oÃdos, nariz, paladar o las palmas de las manos como por tus pies, que se sienten extraños de actuar como un órgano sensorial. El agua altera el principio de la horizontalidad, sobre todo de noche, cuando la superficie parece pavimento. No importa lo sólida que su sustituta - la cubierta - aparezca bajo tus pies, sobre el agua siempre estás más alerta que en la orilla, tus facultades deben buscar un equilibrio. Sobre el agua, por ejemplo, nunca te distraes de la forma que lo haces en la calle; tus piernas te ponen a prueba a tà y a tu ingenio, constantemente, como si fueras una especie de compás. Bueno, tal vez lo que agudiza tu ingenio cuando viajas sobre el agua sea un eco tortuoso y distante de los viejos, conocidos cordados. Sea como fuere, tu sentido de lo otro se agudiza sobre el agua, como si se inensificara por un peligro mutuo y común. La pérdida de dirección es tanto una categorÃa pedagógica como náutica.
Publicado el Miércoles 14 de Septiembre de 2005 a las 21:51
en la categoria Retazos, en prosa
y con las etiquetas Ajedrez, Literatura, Reflexiones, Stefan Zweig
ConocÃa desde luego, por propia experiencia, el misterioso poder de atracción del “juego de reyes”, de ese juego entre los juegos, el único entre los ideados por el hombre que escapa soberanamente a cualquier tiranÃa del azar, y otorga los laureles de la victoria exclusivamente al espÃritu, o mejor aún, a una forma muy caracterÃstica de agudeza mental. ¿Pero no es ya el solo hecho de tildarlo de juego una degradación insultante? ¿No es acaso también una ciencia, un arte que gravita entre estas diferentes categorÃas como entre el cielo y la tierra el ataúd de Mahoma? ¿No es por azar un vÃnculo único entre todos los pares de contrarios; antiquÃsimo y sin embargo siempre nuevo; mecánico en su disposición y sin embargo eficaz tan sólo por obra de la fantasÃa; limitado a un espacio rÃgidamente geométrico y a un tiempo ilimitado en sus combinaciones; en perpetuo desarrollo y sin embargo estéril: un pensamiento que no lleva a nada, una matemática que nada calcula, un arte sin obras, una arquitectura sin sustancia, y aún asà más manifiestamente perenne en su esencia y existencia que todos los libros y obras de arte, el único juego que pertenece a todos los pueblos y todas las épocas y del que nadie sabe qué dios lo legó a la tierra para matar el hastÃo, aguzar los sentidos y estimular el espÃritu? ¿Dónde empieza, dónde acaba? Cualquier niño puede aprender sus reglas básicas, cualquier chapucero probar con él fortuna, y sin embargo tiene la virtud de generar en el seno de su cuadrado, inmutable y estricto, una especie peculiar de campeones sin comparación con ninguna otra, hombres dotados de una habilidad especial para el ajedrez, de una genialidad especÃfica que combina clarividencia, paciencia y técnica en proporciones tan exactamente definidas como lo están para los matemáticos, poetas y músicos, solo que con distinta disposición y armonÃa.
Publicado el Viernes 30 de Septiembre de 2005 a las 23:51
en la categoria Apunten, fuego
y con las etiquetas ArtesanÃa, España, fotografÃa, Reflexiones, Valencia

València serà València
mentre hi haja una barraca,
el Micalet, la paella,
dolçaines, falles i traca
Popular valenciano
(Valencia será Valencia
mientras haya una barraca,
el Micalet, la paella,
dulzainas, fallas y traca)
Publicado el Jueves 22 de Diciembre de 2005 a las 14:27
en la categoria Metavislumbres
y con las etiquetas Literatura, Miguel Hernández, poesÃa, Quotidiana, Reflexiones
Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.
Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es dÃa de llantos en mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.
No puedo con mi estrella.
Y me busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.
Miguel Hernández
No os preocupéis, se me pasará. Y Vislumbres volverá a ser lo que solÃa.
Feliz Navidad y esas cosas.
Publicado el Lunes 30 de Abril de 2007 a las 19:08
en la categoria De mi libretita
y con las etiquetas Aforismos, Quotidiana, Reflexiones
No importa dónde, cuándo o por qué vaya; en la maleta, maletÃn o mochila siempre un paraguas, un lápiz y un libro.